Descripción del Arcano
- Es un hombre viejo y encorvado, en un paraje oscuro, con una linterna o farol en una mano, como alumbrando su camino. Se apoya con la otra en un bastón. El hombre parece estar haciendo una búsqueda en solitario
Interpretaciones libres
El Ermitaño o El Eremita, el arcano número 9, está asociado con la Luna, con el proceso de evolución y con el tiempo.
Se trata de un peregrino añoso y algo cansado que, después de asimilar las duras experiencias del pasado, ahora sigue un camino evolutivo de autoiniciación, consumando un gran designio de purificación al dirigirse de regreso a la fuente, a la unidad. La lámpara de luz pálida, que ilumina sus pasos, es el símbolo de la Luna. El camino que transita en soledad es símbolo de la linealidad de las cuatro aristas de la base. el querer estar solo para pensar en alguna respuesta y así tomar una buena decisión.
Mensaje del Arcano
El Ermitaño nos enseña el valor sagrado de la soledad consciente y el retiro interior. En un mundo que constantemente nos empuja hacia el ruido externo, la distracción y la conexión superficial, este arcano nos invita a apagar las luces exteriores para encender la lámpara interior. La luz que porta El Ermitaño no ilumina grandes espacios, pero es suficiente para ver el siguiente paso en el camino. Nos recuerda que la verdadera sabiduría no se encuentra en la acumulación de información externa, sino en la profundización del autoconocimiento.
Este arcano representa un momento necesario en todo viaje espiritual: el retiro para integrar las experiencias vividas, para reflexionar sobre las lecciones aprendidas y para reconectar con nuestra verdad interior. El Ermitaño no huye del mundo por cobardía, sino que se retira temporalmente para regresar con mayor claridad y sabiduría. Su bastón simboliza el apoyo que encontramos en nuestras propias experiencias y verdades cuando nos atrevemos a caminar solos.
El Ermitaño nos invita a buscar respuestas dentro de nosotros mismos antes de buscarlas fuera, a valorar la calidad sobre la cantidad en nuestras relaciones, y a comprender que la soledad consciente no es aislamiento sino reconexión con nuestra esencia más profunda. Nos enseña que algunos tesoros solo se encuentran en el silencio, algunas verdades solo se revelan en la quietud, y alguna sabiduría solo emerge cuando dejamos de buscar afuera y comenzamos a iluminar nuestro paisaje interior.
Su lectura es la siguiente:
- El Ermitaño o el Peregrino manifiesta prudencia, sabiduría, paciencia, silencio, avance espiritual, inspiración divina, circunspección. Retiro del mundo, soledad. Peregrinaje. Puede ser un maestro. La realización de un balance y progresar
- Posición invertida: Inmadurez, vicios, oscuridad, testarudez, traición, engaño. Misantropía, misoginia, celibato. Persona excesivamente tímida e insociable. Enemigos ocultos. Prudencia que sobra o que falta




















